martes, 13 de julio de 2010

Conmoción por una muerte tras atentado con bomba



La víctima es un trabajador municipal que se encontraba recolectando residuos. El explosivo de fabricación casera estaba ubicado en un nicho de gas frente a la Escuela de Policía. Otro artefacto fue desactivado.

La ciudad de Cipolletti amaneció conmocionada luego de que se conociera que un hombre falleció esta madrugada tras la explosión de una bomba casera que había sido ubicada frente a la sede de la Escuela de Cadetes de la Policía rionegrina. La víctima fue identificada como José Domingo Maciel de unos 65 años.

La detonación se habría producido alrededor de las 3 de la madrugada cuando la víctima fatal, un trabajador municipal abocado a la recolección de residuos, se acercó hasta un nicho de gas donde había sido colocado el explosivo e intentó manipularlo sin saber de que se trataba. La información fue confirmada por el secretario de gobierno de la comuna, Alfredo Muruaga en diálogo con FM Concierto de General Roca, a primera hora de la mañana.

Aledaña a la sede de la academia policial, que se encuentra ubicada en Fernández Oro y Sáenz Peña, funciona la Brigada de Investigaciones. La zona de la explosión fue cercada, mientras que autoridades provinciales de la Policía concentraban la investigación en el lugar.

Mientras tanto, otro artefacto explosivo fue desactivado en el local de Telefónica de Argentina asentado en calle Miguel Muñoz, casi Fernández Oro. Las primeras informaciones indicaban que esta bomba fue detectada en una de las ventanas del comercio. A pesar de lo sucedido, el local abrió la atención al público y desarrollaba su actividad normalmente.

Un tercer supuesto explosivo habría sido divisado en el barrio 400 viviendas. Un llamado anónimo desde la ciudad de Neuquén dio aviso a la policía, quien finalmente constató que se trató de una falasa alarma (ver aparte).

En diálogo con rionegro.com.ar, el subjefe de la Policía Provincial, Luis Salinas, confirmó que la primer bomba estaba fabricada con una garrafa de gas de 10 kilos, mientras que la que no alcanzó a detonar contaba con una garrafa de 3 kilos y estaba oculta en un mochila.

Asimismo, a primera hora de la mañana se realizó una reunión de la que participó la cúpula policial, referentes de la Regional Quinta de Cipolletti y el juez a cargo de la causa Gustavo Herrera. El intendente Alberto Weretilneck, que calificó el suceso como "la locura en su máxima expresión" (ver aparte), se encontraba fuera de la ciudad por vacaciones pero ya tramitaba su regreso.

Por su parte, el jefe de la Policía rionegrina, Jorge Villanova, calificó el hecho como un "atentado gravísimo". En declaraciones a Radio Integración de Viedma informó que personal de Gendarmería fue convocado para colaborar con las pericias y señaló que se encontraban viajando hacia Cipolletti. Al ser consultado acerca de si consideraba que se trataba de un atentado contra la policía específicamente, Villanova evitó realizar afirmaciones e indicó que se manejan "varias hipótesis".

Pasadas las 12 del mediodía se realizó una conferencia de prensa de la que participaron Alfredo Muruaga por el municipio, el ministro de gobierno Diego Larreguy, Ives Vallejos, jefe de la Regional V con asiento en Cipolletti, y Salinas. Las autoridades confirmaron los datos trascendidos en el transcurso de la mañana y coincidieron en destacar que los explosivos fueron fabricados de manera casi profesional, por individuos que tendrían conocimiento en la manipulación de este tipo de elementos.

El ministro Larreguy calificó el hecho como un "atentado de características terroristas" que constituye una nueva modalidad delictiva para la provincia. Transmitió el mensaje del gobernador (ver aparte), al tiempo que confirmó que se encuentran abocados a la investigación personal de la Policía Provincial, Gendarmería Nacional, efectivos policiales de la ciudad de Neuquén y miembros de la Policía Federal.

rionegro.com.ar

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